Dios no necesitaba crear el universo; Él decidió crearlo. ¿Por qué? Dios es amor y el amor se expresa mejor hacia algo o hacia alguien, así que Dios creó al mundo y a la gente como una expresión de su amor. Debemos evitar reducir la creación de Dios a términos meramente científicos. Recordemos que Dios creó el universo porque ama a cada uno de nosotros.